Lo que debe saber sobre el ADHD en niños y adultos
Jun 09,2025
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Lo que debe saber sobre el ADHD en niños y adultos
Los niños pequeños son activos, curiosos y a veces impulsivos. A medida que sus cerebros y cuerpos crecen, necesitan energía para aprender y explorar. Pero, ¿cuándo podemos decir que ese alto nivel de energía sobrepasa los límites hacia algo más grave, como el trastorno de hiperactividad por déficit de atención (ADHD)?
Cómo saber si su hijo tiene ADHD
Los niños con ADHD pueden ser demasiado activos, tener problemas para concentrarse o actuar sin pensar. Si bien eso puede sonar como algo común en muchos niños, estos comportamientos son mucho más frecuentes e intensos en los niños con ADHD y pueden hacer que sea difícil aprender, hacer amigos o disfrutar del tiempo en familia.
Signos y síntomas
El ADHD es uno de los trastornos del desarrollo más comunes en los niños. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que alrededor de 7 millones de niños en los EE. UU. de 3 a 17 años tienen ADHD. Esas cifras representan alrededor del 11 % de ese grupo etario. Los varones tienen más probabilidades de ser diagnosticados que las niñas, pero los síntomas pueden ser diferentes. Los varones a menudo parecen más hiperactivos, mientras que las niñas pueden tener dificultades para concentrarse, sin ser algo visible.
Los tres tipos principales de síntomas del ADHD son:
1. Falta de atención:
- Tiene dificultades para prestar atención o comete errores por distracción
- No parece escuchar cuando se le habla directamente
- Tiene dificultades para seguir las instrucciones o terminar las tareas
- Suele perderse en sus pensamientos
- Con frecuencia pierde cosas, como libros o mochilas
2. Hiperactividad:
- Está inquieto o se retuerce mucho
- Tiene problemas para permanecer sentado o en silencio
- Le resulta difícil jugar en silencio
3. Impulsividad:
- Habla demasiado o interrumpe a los demás
- Responde antes de que se termine de formular una pregunta
- Tiene dificultades para esperar su turno
Es normal que los niños se comporten así de vez en cuando. La diferencia con el ADHD es que los comportamientos son persistentes, intensos y ocurren en diferentes entornos, como en el hogar, la escuela y en situaciones sociales. También interfieren en la vida diaria.
Causas y factores de riesgo
Se desconoce la causa del ADHD. Las investigaciones demuestran que la genética desempeña un papel importante, especialmente si un padre o hermano tiene ADHD.
Otros posibles factores de riesgo incluyen los siguientes:
- Nacimiento prematuro o bajo peso al nacer.
- Que la madre haya usado drogas, alcohol o tabaco durante el embarazo.
- Exposición a toxinas ambientales, como el plomo.
- Lesiones cerebrales.
Cuándo buscar ayuda
Si le preocupa el comportamiento de su hijo, hable con su pediatra, un psicólogo o un consejero escolar. Hacerle una prueba a su hijo de forma temprana puede ayudarle a averiguar si se trata de ADHD u otra cosa. Si necesita encontrar un médico o especialista, utilice nuestra herramienta Buscar cuidado médico.
Diagnóstico
No hay una prueba única para diagnosticar el ADHD. Los médicos, en cambio, se basan en lo que usted, los maestros y los cuidadores de su hijo pueden observar y compartir. Pueden usar listas de verificación y pruebas mentales para evaluar habilidades como la planificación y la toma de decisiones.
Tratamiento y manejo de los síntomas
Los mejores planes de tratamiento a menudo incluyen terapia conductual, apoyo escolar y medicamentos.
- Para los niños menores de 6 años, la terapia conductual con capacitación para los padres suele ser el primer paso.
- En el caso de los niños mayores y los adultos, se pueden agregar medicamentos si es necesario.
Tipos de tratamiento:
- Terapia conductual: ayuda a controlar los hábitos y las emociones diarias.
- Apoyo escolar: cosas como los programas de educación individual (IEP), los planes 504 y la consejería pueden contribuir al buen desempeño escolar de los niños.
- Medicamentos: los estimulantes, como Ritalin® y Adderall®, así como los no estimulantes pueden mejorar la concentración y el comportamiento.
Los hábitos saludables también pueden marcar una gran diferencia. Los CDC recomiendan lo siguiente:
- Comer muchas frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras.
- Mantenerse activo todos los días.
- Limitar el uso de dispositivos con pantallas, como teléfonos, computadoras, videojuegos y televisores.
- Dormir lo suficiente todas las noches.
¿Y si cree que podría tener ADHD siendo adulto?
El ADHD no siempre desaparece después de la niñez, y cada vez más adultos ahora reciben un diagnóstico de la condición siendo adultos, aunque sus síntomas deben haber comenzado antes de los 12 años. Como adulto con ADHD, es posible que no sea hiperactivo, pero podría sentirse distraído, abrumado o desorganizado la mayor parte del tiempo.
Los síntomas comunes en adultos incluyen lo siguiente:
- Problemas para concentrarse o terminar tareas.
- Ser olvidadizo o llegar tarde con frecuencia.
- Mala gestión del tiempo.
- Tendencia a postergar las cosas.
- Cambios en el estado de ánimo o irritabilidad.
- Sentirse inquieto o no poder relajarse.
Si tiene estos síntomas y estos afectan su trabajo, relaciones o salud mental, hable con un médico o profesional de salud mental. Es importante tener en cuenta que el estrés y los trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad y la depresión, pueden imitar el ADHD o agravar los síntomas. Esta coincidencia de síntomas puede complicar un diagnóstico, por lo que es vital que hable con su médico. Obtener un diagnóstico adecuado puede facilitar el acceso a herramientas y recursos útiles, como medicamentos, terapia y asesoramiento.
Tener ADHD puede afectarlo a usted o afectar la capacidad de su hijo para desempeñarse bien en la escuela, ser productivo en el trabajo y tener relaciones sólidas, pero con el tratamiento y el apoyo adecuados, la vida puede mejorar a cualquier edad.
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